(CNN) — Frecuentemente los padres me preguntan si darle una tunda a sus hijos realmente es tan malo. Después de todo, a ellos se las dieron de niños y no les pasó gran cosa. Además, dicen, es la única forma de lograr que sus hijos les hagan caso. Mucho se ha investigado sobre los efectos que puede tener sobre el bienestar mental de una persona el sufrir severo abuso físico en la niñez. Pero un estudio publicado en la edición de julio del diario Pediatrics explora la posible conexión entre los trastornos mentales y los castigos físicos severos en ausencia del abuso. Los hallazgos podrían persuadir a los padres de omitir totalmente las nalgadas. Investigadores en Canadá encontraron que el castigo físico (como dar una bofetada, golpear, empujar o arrastrar), incluso sin negligencia, rechazo o abuso físico, sexual o emocional, está relacionado con trastornos de personalidad, de ansiedad y abuso de sustancias. Aunque puede ser verdad que muchos de los padres de hoy en día recib...