QUIERO DARLES A MIS HIJOS TODO LO QUE YO NO TUVE

“Quiero darles todo lo que yo no tuve.” ¿Quién no ha escuchado o, incluso, pronunciado esa frase a la hora de expresar sus deseos respecto de los propios hijos? Se les desea lo mejor, lo más feliz, no hay dudas de eso. Y una idea de “felicidad” es aquella que se tenía en la propia infancia, cuando se deseaban cosas que no siempre se podían tener por muy diversas razones, sobre todo si había restricciones económicas o afectivas: muchos juguetes, ser complacidos y mimados, poder comprar cosas, comer todo lo que uno quisiera sin restricciones… Pero no siempre lo mejor para los propios hijos es eso que compensaría aquellas carencias de la infancia que duelen al ser evocadas. Lo que no fue vivido en su momento no será resarcido por el hecho de que los propios hijos hoy sí lo puedan vivir. Dos ejemplos Vemos, por ejemplo, padres que vienen de hogares económicamente humildes y hoy, en una buena posición, abruman con regalos a sus ...